MADRID-JUVENTUS, UN BRINDIS AL ESPECTÁCULO

Con goles de Figo e Iván Pérez, el equipo blanco se impuso al italiano por 2-1

La IV edición del Corazón Classic Match fue todo un éxito: casi 75.000 espectadores 

amaviscajuvCerca de 75.000 espectadores acudieron al estadio Santiago Bernabéu para presenciar el partido entre leyendas del Real Madrid y de la Juventus de Turín. En los aficionados, por la entrada que se registró, también caló hondo que el encuentro era de carácter de solidario. No se realizó ningún saque de honor, pero el estadio Santiago Bernabéu atronó cuando por los videomarcadores se vio la histórica imagen de Rafa Nadal derrotando a David Ferrer en Roland Garros y se echaba hacia atrás cayendo de espaldas sobre la tierra batida. Los cálidos aplausos iban en honor de una leyenda viva del tenis que, además, siempre se muestra orgulloso de ser madridista. En el ambiente, rezumaba el recuerdo de aquella anhelada séptima Copa de Europa que el Real Madrid conquistó frente a la Juventus en Ámsterdam en el lejano 20 de mayo de 1998, pero el partido del pasado domingo era otra historia que también quedará para rememorarla.

 

Solidaridad con la infancia

Era el encuentro de la cuarta edición del Corazón Classic Match-2013, cuyo principal objetivo se basaba en recaudar fondos para la campaña Solidaridad conredondojuv3 la infancia, de la Fundación Real Madrid, que colabora con el programa Promoción del éxito escolar, de la Cruz Roja. La tarde del 9 de junio de 2013, en la que las nubes jugueteaban con el sol y que arrancó su hoja del calendario, invitaba a asistir al partido por las relevantes figuras que se iban a enfrentar y que, no hace tanto tiempo, formaron parte de la gloria del fútbol europeo. La primera ovación del choque fue para Luis Figo, que a los cinco minutos de juego, tras un pase de Zidane, lanzó un seco disparo que batió irremisiblemente a Tacconi.

La Juventus encajó el gol con deportividad, pero no se amilanó. Los dos equipos intentaban fajarse como si aún estuvieran en su segunda juventud, haciendo en ocasiones encajes de bolillos con más lentitud que antaño, pero con ese aroma futbolístico que embriaga y entusiasma a los aficionados. Llegó la tregua con la exigua ventaja del Madrid. Era un descanso obligado de los gladiadores que habían jugado el primer tiempo.

En el segundo tiempo hubo cambios porque los años no perdonan, pero la intensidad del juego no decayó con los hombres que entraron de refresco. A los 60 minutos de juego marcó el equipo italiano, después de una excelente triangulación entre Nedved y el uruguayo Paolo Montero, que sólo tuvo que empujar a la red el balón que le puso en bandeja el centrocampista checo.

 

Despedidos con una gran ovación

zidanecannavarojuv1La igualada no la aceptaba el equipo blanco, que se lanzó en busca del triunfo agotando sus últimos esfuerzos. Ni tres minutos habían pasado del tanto del conjunto turinés, cuando Dani le envió la pelota a Iván Pérez para que estableciera el 2-1 definitivo. La afición, puesta en pie, despidió a los dos equipos con sentidas y sonoras palmas. Era el agradecimiento al espectáculo que habían brindado todos los protagonistas, con un dato que también tuvo visos de sentimientos deportivos: Zidane jugo diez minutos con la Juventus y, Cannavaro, se alineó un tiempo con el Madrid y otro con los colores del cuadro de Turín.

El partido lo arbitró el famoso colegiado italiano Pierluigi Collina que, bajo su dirección, estos fueron los protagonistas del encuentro. Real Madrid: Buyo; Chendo, Fernando Sanz, Helguera, Roberto Carlos; Figo, Hierro, Redondo, Amavisca; Zidane y Morientes. También jugaron: Illgner, Contreras, Rojas, Pavón, Cannavaro, Sabido, Velasco, Iván Pérez, Karembeu, Martín Vázquez, Butragueño y Dani. Juventus: Tacconi; Ferrara, Torricelli, Cannavaro Montero, Birindelli; Salihamidzic, Davids, Paulo Sousa, Nedved; y Ravanelli. También jugaron: Peruzzi, Porrini, Mirkovic, Jugovic, Giannichedda, Tudor, Mauro, Zidane, Padovano y Amoruso.

Luis Miguel González