REAL MADRID-BAYERN, CON AROMA DE REVANCHA

El equipo blanco dispuesto a quitarse la espina 

chendo-bayernEl sorteo de las semifinales de la Champions League 2013-14, que tanta expectación levantó entre los aficionados al fútbol, sobre todo por parte de los seguidores de los cuatro semifinalistas, emparejó al Real Madrid y al Bayern de Munich. Se han vertido toda clase de comentarios sobre este nuevo enfrentamiento entre el equipo blanco y el alemán. Al margen de la dificultad que entraña la eliminatoria para ambos conjuntos, el primer envite en el estadio Santiago Bernabéu está rodeado de suspense y de una desbordada pasión. Los pronósticos se barajan, pero habrá que esperar al resultado de este encuentro de ida para luego pensar en el que, una semana después, tendrá lugar en el Allianz Arena. Lo que ha vuelto a resurgir, aunque sean recuerdos del pasado, es que el Bayern fue hace tiempo la bestia negra del Madrid, pero, como día don Hilarión, los tiempos han cambiado una barbaridad. Cierto es que en los 20 partidos oficiales que ambos equipos han jugado hasta la fecha, el platillo de la balanza se inclina hacia Bayern, con 11 victorias, mientras el Madrid obtuvo siete y los otros dos encuentros terminaron en empate.

 

En la tanda de penaltis

A pesar de este favorable balance para el cuadro germano, no hay que olvidar, por citar un par de ejemplos, que el Madrid eliminó al equipo muniqués en las semifinales de la Champions de la campaña 1999-2000, en la que logró la octava Copa Europa y, dos años después, en los cuartos de final. Fue en aquel 2002 en el que el Real Madrid puso el broche a su Centenario conquistando el noveno título de la prestigiosa competición continental. Sin embargo, aún perdura en la memoria de los aficionados madridistas la última confrontación entre estos dos históricos equipos europeos, que terminó con mal sabor de boca para el Madrid. Fue en los cuartos de final de la temporada anterior. José Mourinho era el técnico del Madrid. En el partido de ida, en terreno germano, el equipo blanco consiguió un esperanzador resultado (2-1) para afrontar el encuentro de vuelta en el estadio Bernabéu. El Madrid igualó la eliminatoria con otro 2-1 en los noventa minutos de juego. Tras la prórroga, el marcador se mantuvo inalterable. Tuvo que ser en la tanda de penaltis donde se decidió la suerte y la clasificación para la siguiente ronda. Los fallos de Kaká, Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos, tras lanzar sus respectivos penaltis, fueron decisivos. El Bayern, con mejor puntería, se clasificó para las semifinales de aquella Champions League.

 

Las mismas papeletas

Al rememorar este hecho, un aroma de revancha se respira entre los aficionados madridistas. El Real Madrid, más asentado en Europa, con un estilorm-bayern1976 de juego más vivaz y aguerrido, tiene las mismas papeletas a favor y en contra que su adversario. Es decir, que antes de la eliminatoria no hay que basarse en esos pronósticos que los agoreros ya anticipan sin haberse jugado aún los dos encuentros. Es verdad que no se puede discutir la clase y el fútbol que ha impregnado Pep Guardiola en el Bayern de Múnich, pero tampoco es de recibo que los haya que piensen que el Madrid no tiene un gran equipo para eliminar al cuadro germano. El sabroso y picante plato está servido. Sólo falta saber quién será el que mejor el que, después de los dos enfrentamientos, lo deguste con sabor de triunfador.

Luis Miguel González