EL IV MEMORIAL RAMÓN GROSSO SE PONE EN ESCENA

Mañana, en memoria del gran deportista, se jugará un triangular en Las Rozas

Participan Veteranos del Madrid, Las Rozas y Amigos de Ramón Grosso

El pasado jueves, en un mediodía otoñal soleado, se presentó el IV Memorial Ramón Grosso. Al acto, que tuvo lugar en el Restaurante Goa, de Majadahonda, grosso2asistieron, entre otras personas, Fernando Hierro, De la Red y Geni, en representación de la Asociación de Veteranos del Real Madrid y que, junto a otros ex jugadores, formarán el conjunto que participará en el citado certamen. El maestro de ceremonias fue Ramón, el hijo mayor de la dinastía Grosso, quien agradeció a los asistentes su presencia en el evento, así como a los patrocinadores que, gracias a su colaboración y a la del Ayuntamiento de Las Rozas, se llevará a cabo la cuarta edición del Memorial Ramón Grosso, un hombre que dejó una huella imborrable en el fútbol español e internacional por su innegable espíritu de lucha, su honradez profesional y la sincera amistad que siempre otorgaba a sus compañeros de fatigas en su larga y dilatada historia en el Real Madrid.

 

Sólo le faltó ser… balón

Este cuarto certamen tendrá la modalidad de un torneo triangular, en el que participarán el equipo de veteranos del Madrid, el de Las Rozas y el de los amigos de Ramón Grosso. El primer partido, entre los jugadores del conjunto blanco y el de Las Rozas comenzará a las ocho de la tarde de mañana, viernes, en el campo Federación Fútbol Dehesa de Navalcarbón, de Las Rozas. Un torneo que, lógicamente, ha levantado cierta expectación en este citado pueblo, convertido ya en una señera barriada madrileña, en la que residía Ramón Moreno Grosso con su encantadora esposa, Amparo, y sus cinco hijos. Es el cuarto que se rinde homenaje a quien dedicó gran parte de su vida al fútbol en distintas facetas; jugador, entrenador, ojeador del club madridista.

“Amancio: Grosso fue un ejemplo para los chavales que, en la antigua Ciudad Deportiva, soñaban con llegar al primer equipo

A Ramón Moreno Grosso sólo le faltó ser… el balón. El fútbol corría por sus venas Nacido en Madrid, el 8 de diciembre de 1943, en aquellos difíciles años tras la Guerra Civil español, el pequeño Ramón temprano puso de manifiesto que por sus venas corría el fútbol y, ya en plena juventud, que por sus arterias fluía el que llegaría a ser un auténtico caballero del fútbol español. Criado en la sencillez y en la humildad, pero siempre haciendo gala de su simpatía y de una exquisita educación, Ramón Grosso ingresó en las categorías inferiores del Real Madrid, en la que sorprendió a los técnico por su pundonor y entusiasmo en los terrenos de juego. Saltó al Plus Ultra, en el que siguió destacando y, en 1964, se incorporó al primer equipo del Madrid. En aquel año estuvo seis meses cedido al Atlético de Madrid, en el que su inconmensurable participación con el equipo rojiblanco evitó que el Atlético descendiera a Segundo División.

 

Heredero del mítico Di Stéfano

Llevaba Grosso dos años en el Madrid cuando llegó un día inolvidable en su carrera deportiva. El 7 de junio de 1967, en el partido-homenaje que el club rindió a Alfredo Di Stéfano, cuando el mítico delantero se retiró del campo, le entregó a Ramón Moreno Grosso el balón, como símbolo de que heredaba el “9” del mítico futbolista hispano argentino. En los doce años que estuvo en las filas del Madrid, Grosso fue un “todorreno”. Su esfuerzo era un aliado natural y por eso se convirtió en titular indiscutible del equipo blanco. En su primera época demostró que llegaba con claridad al gol, que tenía el olfato de los grandes delanteros. Luego, con el inexorable paso del tiempo, puso de manifiesto que tenía dotes más que suficientes para ser un centrocampista de lujo. En esas doce temporadas, Grosso jugó un total de 365 partidos oficiales y marcó 75 goles, inscribiendo en su dorado palmarés siete Ligas, tres Copas de España, una Copa de Europa y dejar su impronta en la selección absoluta de España en 14 ocasiones, además de recibir cuatro medallas al Mérito Deportivo, dos de plata y el mismo número de bronce.

 

Un ayudante de lujo

Su innato amor por el Real Madrid, como si fuera un miembro más de su familia, no pasó inadvertido para Boskov, Amancio, Molowny, Beenhakker, Toshack y Antic, seis técnicos, dos españoles y cinco extranjeros, que le tuvieron como segundo entrenador en su etapa como preparadores del Madrid. Fue un 2011092211233472798ayudante de lujo. Ramón Moreno Grosso, en una palabra, fue un futbolista de tronío y una persona con unos valores, humanidad, sencillez, cordialidad…, que, sin lugar a dudas, hay que calificar en grado superlativo. El 13 de febrero de 2002, este hombre al que se siempre se le quiso y se le admiró, nos dejó para siempre tras padecer una larga enfermedad. Se iba un futbolista que también figura entre las leyendas del club madridista.

 

“Un diez en todo”

Hablé con dos ex futbolistas de renombre, Amancio Amaro e Ignacio Zoco, que compartieron más alegrías que tristezas con Ramón Grosso en el Real Madrid. Los dos, el gallego y el navarro, coincidieron en sus opiniones sobre el añorado Grosso. Amancio dijo: “Ramón era un bellísima persona. Más bien diría que un fuera de serie dentro y fuera del campo. Generoso, amable, trabajador…, yo no sólo tuve la fortuna de jugar con él, sino de tenerle a mi lado cuando ejercí como entrenador del Madrid. A Grosso es imposible olvidarle, porque era un auténtico amigo, de los que uno se enorgullece de haber tenido durante su vida”. Por su parte, Zoco, que había escuchado las palabras de Amancio, apostilló: “Ramón era un diez en todo: como futbolista, en su etapa de entrenador y cuando trabajó en el club para descubrir figuras en ciernes. Durante los años que conviví con él en la plantilla del Madrid, siempre oía hablar bien de él. Era tan simpático y tan buen compañero que, prácticamente, en todos los partidos lo felicitábamos. En resumen: un auténtico crack en todos los sentidos”.

Luis Miguel González