LA SELECCIÓN Y LA POLÉMICA DEL NUEVE

santamariaautorA partir del debut de España en la fase final de la reciente Eurocopa 2012, día tras día, hubo una lamentable e incomprensible polémica: que el equipo español jugaba sin un auténtico “9”. Los ríos de tinta que se han vertido sobre esta cuestión han sido, desde mi punto de vista, por el desconocimiento de los muchos informadores que así opinaban.

Habría que recordar, a los que con tanta ligereza hablan de jugar con un “falso 9”, que grandes jugadores con el cartel de delanteros centros, casos del argentino Pedernera, del húngaro Hidegkuti y ya no digamos de nuestro Alfredo di Stéfano, por poner tres ejemplos, nunca jugaron en la posición de ariete o de hombre-punta. Bajaban hasta el medio del campo para ayudar a los medios, ahora centrocampistas, para crear el juego de contrataque y, al mismo tiempo, estar prestos para el remate. De esa forma no sólo se crean más ocasiones de gol, sino que la defensa contraria se ve más de una vez sorprendida, precisamente, porque cualquiera de los atacantes puede en un segundo convertirse en el auténtico “9”.

Afortunadamente, Vicente del Bosque no ha entrado al “trapo” de las críticas. Y en los dos partidos contra Italia, en el primer encuentro entre ambas selecciones y en la final del torneo, alineó a Cesc Fábregas en un puesto que le hacía dos funciones: la de retrasar su posición para construir con sus compañeros rebasado el medio campo y, en cuanto la ocasión lo permitía, estar en la posición de ariete para disparar o rematar los centros que le llegaran desde las bandas. El técnico, en este caso Vicente del Bosque, siempre saca la alineación que más garantías le puede ofrecer ante el rival de turno. Conoce al dedillo las características de cada jugador, como se encuentra moral y físicamente y en que puesto debe colocarle por sus características.

¡Claro que los técnicos se pueden equivocar! No hay que olvidar que son humanos, pero el trabajo que realizan los días previos a los partidos son suficientes motivos para confeccionar el considerado once ideal. Esa labor semanal, la teoría, táctica, estrategia y los planteamientos, son los que deben poner en práctica los jugadores a lo largo de los noventa minutos de juego. Durante el partido se pueden corregir algunos errores, pero no hay “tiempos muertos”, como en el baloncesto, para dar unas mínimas explicaciones si no se está cumpliendo la misión encomendada. A pesar de ello, de la polémica suscitada de si España jugaba con o sin “9”, lo cierto, la auténtica realidad, es que la selección española ha sido la mejor de todas las selecciones que participaron en la Eurocopa 2012 y que ha revalidado el título por méritos propios. Un equipo formado por una extraordinaria generación de futbolistas españoles que, espero y deseo, sigan haciendo vibrar y entusiasmarse a los aficionados españoles. En estos momentos, España está en la cima del fútbol mundial. ¡Enhorabuena, campeones!