PÉREZ PAYÁ: "LA ASOCIACIÓN ES SOLIDARIA EN TODOS LOS SENTIDOS"

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Llega trajeado y elegante a la sede de la Asociación de Veteranos. Allí le esperan otros compañeros, también con delicada elegancia, que están a punto de asistir a un acto institucional del club. Este hombre que me recibe con un apretón de manos, José Luis Pérez Payá no aparenta la edad que tiene. A sus 84 años, nació en Alcoy (Alicante) el 2 de marzo de 1928, camina por la vida erguido y con una sonrisa que es raro se despegue de sus labios. Nos sentamos frente por frente en la sala donde los ex jugadores del Madrid matizan el presente y el futuro de la Asociación, celebran las reuniones de la Junta Directiva o brotan añejos pasajes de sus respectivas vidas futbolísticas.

José Luis Pérez Payá, desde que se fundó la Asociación de Veteranos, allá por 1991 hasta la fecha, ejerce el cargo de secretario general de la Junta Directiva. Fue un jugador que compaginó los estudios con el fútbol, porque pensaba que una vez colgase las botas había que afrontar la vida por otros senderos. Hasta que firmó por el Real Madrid jugó en cinco equipos en calidad de amateur: Universidad de Deusto, Baracaldo, Alcoyano, Real Sociedad y Atlético de Madrid. Cuando dejó de lucir la camiseta del equipo blanco, hincó los codos para aprobar las oposiciones que le convirtieron en inspector de Trabajo y, años después, para asumir el cargo de subdirector general de la Seguridad Social en el Ministerio de Trabajo. Licenciado en derecho también fue presidente de la Real Federación Española de Fútbol cinco años, entre 1970 y 1975.

 

Ayudas para obras benéficas

PPDSEl silencio se rompe cuando le pregunto cómo le va la vida. Con esa ingente experiencia que lleva cargada sobre sus hombros responde: “La vida, afortunadamente, me va bien. La verdad es que no me puedo quejar, sobre todo porque tengo buena salud. En cuanto a la Asociación, le diré que desde que se instituyó no ha parado de hacer obras benéficas, de ayudar a los ex jugadores más desfavorecidos y a las viudas más necesitadas de aquellos compañeros que se nos fueron para siempre.

Somos solidarios en todos los sentidos, ya que aportamos la ayuda económica que nos permite nuestra economía a UNICEF, Cruz Roja, a la Lucha Contra el Cáncer, a entidades que se afanan por curar la drogadicción, a enfermedades de niños con distrofia muscular... y a participar en partidos, como el del año pasado frente a los veteranos del Milán en el estadio Bernabéu, cuya recaudación fue destinada a la investigación de la muerte súbita de los deportistas. Este año, creo que será el próximo mes de junio, vendrá a jugar el Manchester United, encuentro que también tiene fines benéficos. Creo que, sin ánimo de presunción, la labor que realiza la Asociación es extraordinaria, además de sentirnos muy orgullosos de cómo reciben al equipo de los veteranos dentro y fuera de España”.

Cambiamos de tema y hablamos de rescoldos del pasado, de los tres años que jugó en el Atlético y de los cuatro que lo hizo en el Real Madrid. Marcándoles el ritmo a los recuerdos de cosas que no se olvidan comentó: “Yo llegué al Atlético en el verano de 1950. Las tres temporadas que jugué en el equipo rojiblanco lo hice como amateur. Sólo percibía las 300 o 500 pesetas que nos daban por partido ganado. Fueron tres campañas muy agradables y en las que me alineé en aquella famosa ´delantera de cristal´ formada por Juncosa, Ben Barek, Pérez Payá, Carlsson y Escudero. Con el Atlético de Madrid gané una Liga y la Copa Eva Duarte de Perón”.

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“Formé parte de una delantera magistral”

Tres años después cambia el estadio Metropolitano por el de Chamartín. Ingresa en el club en 1953, el mismo año que lo hizo Alfredo di Stéfano. Era el año del comienzo de los días más gloriosos en la historia del Madrid, con José Luis Pérez Payá formando parte de aquel equipo que levantó oleadas de clamor por su fútbol exquisito y demoledor.

“Tuve el orgullo de formar parte de una delantera magistral, integrada por Molowny, Pérez Payá, Di Stéfano, Rial y Gento”

“Mis cuatro años en el Madrid, me marché en 1957 para terminar las oposiciones y ser inspector de Trabajo, fueron sensacionales y, sin que mis palabras se interpreten mal, mejores que los que pase en el Atlético. La trayectoria del Madrid desde 1953 hasta 1964, tanto a nivel nacional como internacional, fue lo que, desde mi punto de vista, le llevó a ser nominado por la FIFA el Mejor Club del Siglo XX. Aquel equipo, el que ganó las cinco Copas de Europa consecutivas, será irrepetible. Con el Madrid tuve el honor de ganar dos Ligas, dos Copas de Europa y una Copa Latina”.

 

“El equipo tiene que jugar a tope”

Hablando de aquel incontestable equipo blanco, surge en la conversación el actual. El que tiene como objetivo conquistar la Liga y la PPVILCopa de Europa, cuando la temporada va declinando y arrancando las hojas del calendario repartiendo alegrías y sinsabores. “Ha sido una lástima los cuatro puntos que el Madrid ha reducido sobre la distancia que le separaba del Barcelona, pero aún tiene seis de ventaja sobre el equipo azulgrana. El Madrid tiene que jugar a tope, como si cada partido, en la Liga y en la competición europea, fuera una final. Son los dos máximos aspirantes a lograr estos dos títulos, pero yo espero y confío que el Madrid sea campeón de Liga y de la Copa de Europa”

En su etapa como presidente de la Federación Española de Fútbol, Pérez Payá buscaba formas de entendimiento y no trincheras de confrontación. Cinco años con el bastón federativo de los que hizo este resumen. “El cargo de presidente de la Federación suele ser más complicado que sencillo. A veces, se culpa o se critica al presidente de cuestiones con las que nada tiene que ver. A todos no se puede contentar y lo que muchos no entienden es que en el organismo federativo hay unas normas que son las que se tienen que aplicar. Como humanos que son, los presidentes, sean de esta o aquella federación o de los clubes, también en ocasiones se equivocan”.

José Luis Pérez Payá, la experiencia como estandarte.

Luis Miguel González