HIJOS DE DOS LEYENDAS DEL REAL MADRID

jorgezoco1Jorge Zoco:

“Hay que tener un respeto a la actual Junta Directiva y a los que fundaron la Asociación”


“Ni mis hermanos ni yo presumíamos de la fama de nuestros padres porque siempre hemos sido una familia muy normalita”







Ramón Grosso:

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“El nexo de unión que ha conseguido la Asociación hay que calificarlo de sensacional”


“Los cinco hermanos fuimos deportistas: los tres varones nos dedicamos al fútbol y las hembras al baloncesto”


La infancia de Jorge y Ramón, o de Grosso y Zoco, hijos de dos leyendas del Real Madrid, Ignacio Zoco y Ramón Moreno Grosso, transcurrió entre los estudios y el fútbol. Aunque los vástagos de los dos internacionales madridistas no consiguieron alcanzar la gloria futbolística de sus progenitores, a pesar de su tenacidad y pundonor, no olvidan que en alguna que otra ocasión sus respectivos padres llegaban a casa con el ceño fruncido y malhumorados si el equipo blanco había perdido. “Mi padre -aseguró Jorge- aún se sigue cabreando si el Madrid pierde. Cuando era jugador el cabreo era aún mayor”.

“En mi casa se estaba todo el día hablando de fútbol. En su etapa de jugador y entrenador, los enfados de mi padre eran monumentales, incluso cuando el Madrid empataba”, aseveró Grosso.

Charlamos al alimón con estos dos hombres, campechanos y dicharacheros, que los recuerdos les brotan como el agua de un hontanar. Jorge fue un trotamundos del fútbol. En España jugó en categorías inferiores de la entidad madridista, Getafe, Mallorca B y Badajoz. En el extranjero dos aventuras deportivas: en Escocia y en China. En todos los equipos dejó la huella de su casta como defensa central.


Canteranos del Madrid

Ramón ingresó en la cantera del Madrid con nueve años. Comenzó en el desaparecido Torneo Social. Después se alineó con el Castilla B y el amateur del Real Madrid y, a partir de ahí, fue también una especie de nómada: Las Rozas, Socuéllamos, Córdoba, Huelva… contaron con la valía de un delantero centro que traía en jaque a las defensas rivales. ¿Por qué no llegaron más lejos? ¿Les perjudicó llevar el apellido de sus padres? Preguntas a las que ambos respondieron con acentuada sinceridad. Ramón fue el primero en contestar.

"Ser hijo de famoso perjudica más que beneficia y, además, llegar a la élite del fútbol es muy complicado”

Jorge Zoco

“Llegar a la cima en el fútbol es muy complicado. Aunque se tengan condiciones hay que tener suerte. Los jugadores que comienzan a dar sus primeros pasos en la cantera, sea del Madrid o de otro club, todos sueñan con llegar al primer equipo. La suerte, como le digo, influye mucho. En cuanto a llevar el apellido de un futbolista que ha triunfado de lleno en el Madrid, perjudica más que beneficia. Hay comentarios de algunos compañeros que llegan a tus oídos y que te afectan. Que si estás recomendado, que si la entidad tiene en cuenta que eres el hijo de… Más de una habladuría de esas escuché en la antigua Ciudad Deportiva”.

Jorge se expresó en similares términos. “Es muy difícil llegar al plantel profesional del Real Madrid por una serie de cuestiones: una pizca de suerte, que confíen en ti, que te den oportunidades y que el entrenador del primer equipo siga tus pasos o le informen de que puedes tener condiciones para llegar al primer equipo. A todo esto, los hijos de los jugadores, sean o no leyendas, sienten más presión que el resto de los compañeros. Escuchas cosas que te tienes que callar por respeto, pero la verdad es que llegar a la elite del fútbol es dificilísimo”.

 

La fama al margen

Ramón nació en Madrid, el 24 de agosto de 1969. Jorge en Pamplona, el 12 de julio de 1977. A la fama de Zoco había que añadir la de su mujer, María Ostiz, que triunfó con sus sentimentales canciones españolas, pero en el hogar de los señores de Zoco la popularidad del matrimonio estaba exenta y desnuda de vanidades.

“En este sentido -comentó Jorge- le puedo asegurar que éramos y somos una familia muy normalita. Ni mis hermanos, María e Iñaqui, ni yo presumíamos de la fama de nuestros padres. Era inevitable, eso sí, que en el colegio los amigos te preguntarán por ellos y, algunos, se sentían muy orgullosos de tener amistad con nosotros”.Jorgezocomoscu

Al respecto, Grosso puntualizó: “La popularidad de mi padre no nos afectó a ninguno de los cinco hermanos. Es más: tanto mi madre, Amparo, y mi padre no paraban de decirnos que había que ir por la vida con humildad y con respeto a todo el mundo. Por otra parte, los cinco fuimos deportistas. Los tres chicos, Julio, Borja y yo jugamos al fútbol, y mis hermanas, Gelu y Cristina, al baloncesto, deporte en el triunfaron. Gelu, por ejemplo, fue campeona de España”.

 

Elogios a la Asociación

En el declive de la conversación, cuando las frases van decayendo, surge el tema de la Asociación de Ex Jugadores del Real Madrid. Los dos, Ramón y Jorge, o Zoco y Grosso, juegan en el equipo de veteranos cuando se lo permiten sus ocupaciones profesionales. Jorge trabaja en la empresa familiar de sus progenitores y Ramón, en sociedad con su hermano Julio, ha montado una empresa dedicada a eventos deportivos. Dejemos que los dos nos hablen de la entidad de los ex jugadores madridistas. Jorge, con cierto énfasis, afirmó:

“La Asociación de Veteranos es espectacular. Gracias a Dios, la creación de esta institución ha servido para que el gran número de veteranos del Madrid tenga contacto, estén agrupados, puedan cambiar impresiones, seguir jugando al fútbol…, pero lo más importante es la ayuda que reciben los ex jugadores o las viudas más necesitadas. Ese nexo de unión que se ha conseguido hay que calificarlo de sensacional”.

Los hijos de los jugadores populares sienten más presión que otros compañeros”

Ramón Grosso

Ramón, como si puntualizara sus frases, comentó: “La labor que hace la Asociación de Veteranos es fantástica. Que se creara fue un gran puntazo. Sin ánimo de desmerecer a otras asociaciones de ex jugadores, tanto en España como en el extranjero, la del Real Madrid está en la cumbre, como así lo han reconocido las que conocen la tarea que realiza deportiva y humanamente”.

 

Mirando al futuro

DSCF2368Cuando les comento si saben que hay rumores de que otra candidatura se presente a las próximas elecciones, con el fin de remplazar a la Junta Directiva, Ramón, con temple y serenidad, dijo: “En este sentido me voy a mojar muy poco, aunque nadie puede discutir el gran trabajo que está haciendo la Junta Directiva que en estos momentos está al frente de la Asociación. En toda empresa o entidad siempre es positivo que entre aire nuevo. Quizás, una o dos personas que se incorporaran a la Junta no vendrían mal, pero repito que los actuales directivos lo están haciendo fenomenal”.

Jorge, sobre este tema, hizo la siguiente reflexión: “Yo opino poco en relación a esta cuestión porque no quiero que nadie piense que puedo influir. Es normal que haya ex jugadores que deseen entrar en la Junta Directiva, pero siempre y cuando sea con armonía y con ideas positivas. Ahora bien: en lo que sí hago hincapié es en que hay que tener un respeto a la actual Junta Directiva y a los que fundaron la Asociación. Gracias a esa magnífica y feliz idea los veteranos del Real Madrid siguen en candelero. No hay que olvidar que la mayoría de ellos y de todas las generaciones fueron lo que escribieron la dilatada, brillante es incontestable historia del club”.

Jorge y Ramón, o Grosso y Zoco, de tal palo tal astilla.

                                                        Luis Miguel González