PACHÍN: "LOS JUGADORES MERECEN UN MONUMENTO"

 “Cuando el Madrid está herido y no se le remata, saca a relucir su casta y orgullo y se lleva por delante al adversario”

 

Enrique Pérez Díaz “Pachín”, aquel noble, aguerrido y polivalente defensa que defendió la camiseta etapa blanca en la década de oro del Real Madrid, fue testigo de la gesta que el equipo madridista de la Asociación de Veteranos logró en el gijonés Palacio de Deportes de la Guía. En la modalidad de fútbol indoor, el Sporting, vigente campeón de la Liga Fertiberia, y el Madrid, actual campeón de la Copa pachin1Vodafone, dirimieron por el título de la Supercopa. En un histórico partido, por la entrega de los dos contendientes, el equipo blanco se alzó con el trofeo a base de corazón, entrega, pundonor y ese espíritu de lucha y afán de victoria que lleva impregnada la camiseta del Real Madrid.

 

“Me recordó mi época de futbolista”

Pachín, que vivió hazañas y victorias memorables en los nueve años que se enfundó la zamarra madridista, aún estaba emocionado cuando, tras regresar de Gijón, nos recordaba el meritorio triunfo del Madrid frente al conjunto gijonés. “En primer lugar le diré que los jugadores que se proclamaron campeones de la Supercopa se merecen un monumento. Faltaban cuatro minutos para finalizar el tiempo reglamentario y perdíamos por 8-4. No sólo empatamos el encuentro, sino que en los cinco minutos de la prórroga hicimos otros cuatro goles. Es decir, de una tacada los chavales marcaron ocho tantos. Algo que, si mal no recuerdo, nunca se había producido en una final del fútbol indoor”.

Tras una breve pausa, añadió: “Enfrente teníamos a un fabuloso equipo. Un Sporting de Gijón con excelente jugadores y actual campeón de Liga. Cuando el Madrid dio la vuelta al marcador, cuando los gijonenses se sorprendieron de nuestra reacción, los aficionados comenzaron a entonar el “¡Así, así…, así gana el Madrid!” No llevaban razón, pero hay que aceptar la postura que en todos los partidos suelen adoptar los hinchas del conjunto local. A mí, si le digo la verdad, el equipo de los veteranos me recordó al de mi época, cuando el Real Madrid, se convirtió en el más admirado del mundo. Pero le diré más…

 

“El esfuerzo que hicieron es digno de admirar”

Después de un corto silencio, Pachín agregó: “En mi opinión, cuando el Madrid está herido hay que intentar rematarlo, porque en caso contrario el equipo saca a relucir su orgullo, casta y amor propio y se lleva por delante al adversario. Eso, ni más mi menos, fue lo que ocurrió en el encuentro con el Sporting en la final de la Supercopa. El esfuerzo que hicieron nuestros jugadores fue digno de admirar. No es lo mismo ver un partido a través del televisor que en el estadio o, en este caso, en un Palacio de Deportes. Desde la grada es diferente porque se contempla la valentía y el ardor de los contendientes.

No hubo problemas al finalizar el encuentro, salvo el famoso cántico, aunque lógicamente los aficionados sportinguistas se llevaron una gran desilusión. Ni el más pesimista de ellos, después de la ventaja que había obtenido el cuadro gijonés, esperaba que el Madrid lograra una histórica victoria. Como le dije, se merecen un monumento. Por último, vayan mis mejores deseos de salud y felicidad para todos en este recién estrenado 2012, año en el que espero y deseo que el Real Madrid, tanto en fútbol, baloncesto y veteranos, consiga los mayores éxitos deportivos”.

Luis Miguel González