HERRERO, UN GENIAL TROTAMUNDOS

 “En el Madrid te enseñan unos valores que son lecciones para toda la vida”

 “La labor que hace la Asociación de Veteranos es magistral en todos los sentidos”.

felipeherrero2Nacido en Madrid, el 18 de julio de 1970, Felipe Herrero demostró en el Barrio de la Concepción, popular barriada madrileña cercana a la Plaza de Toros de las Ventas donde creció, que tenía más arte en dar pases con el balón en sus pies que en el de Cúchares.

Se forjó en el fútbol, el deporte que le apasionaba desde que era un chaval, en las categorías inferiores del Real Madrid. Como tantos otros jóvenes de la simiente madridista, los técnicos veían en el madrileño que jugaba con sobriedad en el eje de la zaga. Era un central sin fisuras, con carácter y con empaque en sus acciones a la hora de defender. Las ilusiones en Felipe Herrero iban creciendo, pero en su segundo año en el Casilla, bajo la dirección técnica de Vicente del Bosque, una fractura de tibia y peroné truncaron sus primeras ilusiones: las de dar el salto al primer equipo del Madrid.

 

 

Dos viajes con el primer equipo

En el aeropuerto de Düsseldorf, a la espera de embarcar hacia la capital de España después de que el equipo blanco de la Asociación de Veteranos jugara un torneo de fútbol-indoor en Dortmund, hablo con este hombre que lleva la sonrisa en sus labios y la amabilidad como estandarte. Y sin apenas preguntarle le dejo que de rienda suelta a su pasado deportivo, a sus pensamientos.

“Tras recuperarme de la lesión, jugué en el Salamanca; después regresé al Castilla y en el Castellón, equipo en el que juego en calidad de cedido por el Madrid, vuelvo a sufrir la misma lesión: fractura de tibia y peroné. Superada la lesión juego de nuevo en el Castilla”.

Va recordando los episodios de su carrera deportividad con ponderación y sosiego y, tras un corto silencio, añadió:

“Viajé con el primer equipo en 1987 a Cádiz, donde el Madrid se iba a enfrentar al conjunto gaditano en un partido de la Copa del Rey, pero Beenhakker, el entonces entrenador del Real Madrid, no consideró alinearme. Dos años después viví la misma situación. Me desplacé a San Sebastián, a las órdenes de Toshack. Confío en debutar con el primer equipo, pero el técnico galés tampoco me brindó la oportunidad de jugar unos minutos frente a la Real Sociedad en aquel encuentro de Liga”.

 

El riesgo de las lesiones

En la temporada 1992-93, Felipe Herrero empezó a recorrer su camino deportivo en otros equipos en los que dejó la constancia, la tenacidad y su gran profesionalidad. Jugó en el Córdoba, Logroñés, con el que ascendió a Primera División; Toledo, Orense y Manchego. En la campaña 2001-02, en el Alcorcón decidió colgar las botas. Atrás quedaban sus aventuras y desventuras de un futbolista que, entre los recuerdos, también quedaba el de haber actuado con la zamarra de la selección española sub-21. Cuando se retiró del fútbol, Herrero tenía 32 años y todo un futuro por delante para abrirse las puertas en el mundo laboral.

Rememorando aquellas etapas, como si fueran páginas que aún perviven frescas en su mente, agregó:

“Yo entré en el Madrid con nueve años. Haber pertenecido al mejor club del mundo ha sido y será para mí siempre un orgullo. En el Madrid te enseñan unos valores, tanto humanos como deportivos, que son lecciones para toda la vida. Cierto es que no me acompañó la suerte. Es decir, que de no haber padecido dos roturas de tibia y peroné, quizás hubiera jugado en el primer equipo. Los futbolistas corren el riesgo de lesionarse, ya sea en un entrenamiento o en un partido, lo mismo que otras personas pueden accidentarse al ejercer profesiones en las que tienen que afrontar otros riesgos. ¿Quién era mi ídolo de pequeño? Manolo Sanchis. Era mi referente, pero cuando llegó Fernando Hierro al Madrid también se convirtió en uno de mis ídolos”.

 

Un lema grabado en el club

Dimos un giro a la conversación, como si archivásemos el pasado, y nos centramos en el presente. Le pregunto a Felipe Herrero, cuando hafelipeherrerodortmund terminado la primera vuelta de la Liga, cuando el Real Madrid está al acecho de acortar distancias con el Barcelona y el Atlético de Madrid y a la espera de que se ponga en escena la eliminatoria de los octavos de final de la Copa de Europa, en la que el equipo blanco tendrá que librar dos batallas con el Schalke 04 alemán. Herrero, después de dejar que se escapen unos segundos, afirmó:

“En mi opinión, el Madrid ganará la Liga y la Copa de Europa. Soy de los que pienso que el Atlético no aguantará el ritmo de juego y la fortaleza que hasta ahora ha demostrado y, respecto al Barcelona, ya no es aquel conjunto del que tanto se habló por el buen fútbol que realizaba. Que conste que es mi opinión. El Real Madrid siempre ha aspirado a ganar todos los títulos en las competiciones que participe. Es un lema que está grabado en el club”.

 

Posibilidades de revalidar el título

Por la megafonía del aeropuerto se anuncia el vuelo con destino a Madrid. Antes de embarcar, le planteó las dos últimas cuestiones: que me hable del Mundial de Brasil 2014 y de la Asociación de Veteranos del Real Madrid. Caminando despacio, antes de subir al autobús que nos llevará hasta la escalinata del avión, Herrero me respondió:

“Hay que reconocer que el Campeonato del Mundo que tendrá lugar en Brasil el próximo mes de junio está complicado. España es la vigente campeona del mundo y, lógicamente, es el equipo a batir, pero es una selección que lleva conjuntada desde hace ocho años y a la que también se la tiene el máximo respeto. Yo creo que la selección española tiene posibilidades de revalidar el título”.

 

el orgullo de estar asociado

A continuación apostilló: “En cuanto a la Asociación de Veteranos, sin ánimo de jactancia, está en la misma sintonía que el club. Es decir, la mejor del mundo, Y no es que yo lo diga; es que así lo han reconocido otras asociaciones de ex jugadores españoles y extranjeros. La labor que hace nuestra Asociación, de la que también me siento muy orgulloso de ser uno de sus socios, es magistral en todos los sentidos, sobre todo en tres fundamentales: el humano, el social y el deportivo”.

Fueron las últimas frases de Felipe Herrero que, con el mismo entusiasmo que dedicó a su trayectoria deportiva, ahora lo hace en los tres trabajos que ocupan su tiempo en este incomprendido mundo: el de agente comercial en una empresa dedicada a fabricar piezas aeronáuticas, el de agente de seguros y el de asesorar a las personas que quieran guardar su dinero en fondos de inversión.

Felipe Herrero, un genial trotamundos.

                                                                  Luis Miguel González