“¡OH, LA, LA, REAL!”

2-4. El Real Madrid ganó al Havre Athletic en terreno francés

De la Red (dos), Álex Pérez y Makelele, autores de los goles madridistas

LH5Eran las siete de la tarde del 9 de septiembre de 2012 cuando el autocar de la expedición del Real Madrid aparcaba en un lugar reservado del coqueto estadio Jules Deschaseuax, en la ciudad francesa Le Havre. Cerca de un centenar de aficionados aclamaron la llegada del equipo madridista de los veteranos con gestos de entusiasmo. La fecha quedó grabada en los anales de la historia del Havre Athletic C.F.A., club decano del fútbol francés, al que se iba a enfrentar el Madrid por estos tres hechos: el principal, que parte de la recaudación del encuentro era destinada a la Fundación ELA de Le Havre (Esclerosis Lateral Amiotrófica), enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular. Los otros dos motivos del partido, también significativos, eran el 140 aniversario del Havre Athletic C.F.A. y festejar la remodelación de las instalaciones del atractivo y cómodo estadio, que se inauguró el 9 de julio de 2012 en un partido amistoso entre las selecciones nacionales de Francia y Uruguay.

 

Simbólico saque de honor

La visita del equipo blanco a esta ciudad de la Alta Normandía levantó una inusitada expectación. Media hora antes del choque las gradas estaban prácticamente llenas. Una sonora ovación se escuchó cuando los jugadores del Madrid salieron a realizar el calentamiento, sobre todo cuando apareció en el terreno de juego Zinedine Zidane, un admirado ídolo de los franceses, que no paró de responder con muestras de cariño de sus paisanos, firmando autógrafos a diestro y siniestro y posando con ellos para la posteridad. En los prolegómenos del encuentro, en presencia de Antoine Rufenacht, alcalde de Le Havre; Jean Pierre Lowel, presidente del Havre Athletic; Pascal Caribiam, árbitro principal del partido, y de los dos capitanes, Revault y Sanchís, el joven Kenny Martín, enfermo de ELA, hizo un simbólico saque de honor.

Echó a rodar el balón y los graderíos eran un unánime clamor en apoyo de los veteranos de los veteranos locales. En particular, los Barbarians Haurais 93, que por su formar de animar, con cánticos, redobles de tambores y cualquier artilugio que hiciera ruido, era sencillo comprender que eran los “ultras” del Havre Athletic, cuyos colores de las camisetas, de azul cielo y marino transparente, están en la raíz del club. Los fundadores quisieron expresar su reconocimiento a las universidades de Oxford (azul marino) y Cambridge (azul cielo), que supieron transmitir la pasión por el fútbol.

LH2Una pasión que subía de tono al comprobar los seguidores del cuadro anfitrión que pasaban los minutos y el empate inicial se mantenía en los dos luminosos marcadores. De la Red abrió la cuenta con un golazo Los dos conjuntos luchaban sin tregua. Las defensas se mostraban casi infranqueables ante los delanteros. Un pase de tiralíneas de Zidane (minuto 25) lo controló Alfonso, que marró en el remate. Un cuarto de hora antes de concluir el primer tiempo, Daury desperdició una oportunidad ante Buyo, que tuvo que hacer una larga estirada para detener el balón tras el libre directo que lanzó T. Bertin.LH1

A pesar de la soleada y calurosa tarde, los aficionados locales se frotaron las manos y expresaron su felicidad por la igualada a cero con la que terminó la primera parte, pero la segunda sería otro cantar. A los rezagados, a los que habían abandonado el campo para refrescarse el gaznate o aliviar la vejiga, nos le dio tiempo a ver el magistral gol de De la Red. Imantó la pelota a sus pies a la altura de la línea media del adversario, hizo un par de quiebros al par de rivales que le salieron al paso y de un impresionante disparo coló el balón por la escuadra.

Cuando el equipo galo intentaba reaccionar del golpe recibido, Álex Pérez, a pase de Fernando Sanz, lograba el segundo tanto del Madrid. Un trallazo de Iván Pérez se estrelló en la madera del portal francés, mientras Makele estampaba en la redes de Revault el tercer gol y De la Red ponía la guinda con el cuarto para el equipo blanco, en el que Fernando Hierro era el “jefe” de la zaga; Karembeu y Makelele sacaban fuerzas de flaqueza y, Zidane, ofrecía un ramillete de genialidades y malabarismos que hacían las delicias del respetable. Eran momentos en los que el Real Madrid brillaba con luz propia en todas sus líneas. Por ello, no fue extraño que un aficionado exclamase: “¡Oh, la, la, Real!”

 

Despedidos con una cálida ovación

Con el 0-4, la sentencia parecía estar dictada, pero heridos en su orgullo y sin parar de hacer cambios, el Havre Athletic dejó el definitivo resultado en un 2-4, tras marcar, respectivamente, Lasage y Tiehi. El público, puesto en pie, despidió a los contendientes con fuertes aplausos cuando se cernía el crepúsculo de una tarde inolvidable, mientras los protagonistas daban una vuelta de honor por el rectángulo de juego. Era el agradecimiento al fervor del que habían hecho gala durante todo el encuentro los aficionados que se dieron cita en el estadio Jules Deschaseuax.

LH3Bajo el arbitraje del francés Pascal Caribian, estas fueron las alineaciones:

Havre Athletic Club (primer tiempo): Revault; Henin, Uvenard (Fichaux), Gillet, T. Bertin; A. Bertin, Lesage, De Neef, Caveglia; Daury y Tiehi. En la segunda parte, haciendo innumerables cambios, también jugaron: Vencel, Casanova, Touvenel, Pascual, Clapson, Levasseur, Delaunay, Levasseur, Deloumeaux, Ciechelski, Mazzoncini, Diawara, Boli, Ba, Mamouni, Goudet, Mazure, Krimau, Nacire, Huysman, Montheil.

Real Madrid: Buyo; Sabido, Hierro, Sanchís, Fernando Sanz; Makelele, Karembeu, Zidane; Butragueño, Alfonso y Amavisca. Tras el descanso, Contreras remplazó a Buyo; De la Red a Amavisca; Ramis a Sanchís, Velasco a Sabido, Iván Pérez a Alfonso, Alex Pérez a Butragueño y Vallina a Makelele. A falta de un cuarto de hora del final del partido, Alfonso sustituyó a Karembeu y Amavisca a Zidane.

Luis Miguel González